Varita Mágica
Lucas 5:24 “…A ti te digo: levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa y al “instante” levantándose…”
Todos queremos milagros de Dios, milagros de salud, económicos, ministeriales, familiares, personales, pensamos que Dios tiene la varita mágica y solo su “toque” puede hacer todo, y esperamos que la use y nos “toque”. Estamos acostumbrados a que los milagros se han dados de pronto, sin consecuencia de nada más que solo que hayamos frotado el lugar correcto o usado las palabras indicadas y… wuala como por arte de una magia soberana tendremos lo que más deseamos. Pues creo no es así, por lo menos no en los términos de Dios.
Sabes, Él no, no lo hará así, nos hablara, nos prometerá, Él pedirá nuestra obediencia, nuestra fe, nuestra responsabilidad y luego moverá no solo una “varita” si no el universo entero a nuestro favor. Estos hombres en Lucas 5 no solo oraron por su amigo, se esforzaron, trabajaron por abrir el oyó en el techo, no se rindieron a pesar de las circunstancias, confiaron que su trabajo no era en vano y obtuvieron lo que buscaban.
Tira ya tu varita mágica y tu lámpara cuando ores, es tiempo de decir si hare lo que me pidas hacer y todo lo dejare en tus manos. Oremos así: “Dios ayúdame a trabajar primero, a confiar y obedecer a tu palabra y el resto te lo dejare a ti”.
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