Mi oración ó ¿nuestra Oración?
¿Cuántos estamos luchando con Dios, supuestamente para hacer su voluntad?, ¿cuántos estamos inquietos por hacer supuestamente la voluntad de Dios?
¿Cuántos estamos esperando “el tiempo de Dios” pero con “impaciencia”?
Todas estas preguntas son ilógicas, sin sentido y contradictorias, se supone que quien quiera hacer la voluntad de Dios no lucha contra él, no se halla inquieto, ni se impacienta, porque al fin y acabo es su voluntad es su tiempo, no tratemos de disfrazar nuestra voluntad, nuestra impaciencia y hasta nuestro enojo diciendo: “estoy ansioso de hacer al voluntad de Dios”, porque si es así, no has pensado que ¿quizás su voluntad sea que esperemos un poco más?, y que hagamos bien lo que tengamos que hacer hoy y solo hoy, en el lugar que Dios nos puso, con las condiciones en que estamos, con la gente que estamos, con las responsabilidades que se nos confiaron, seamos fieles en lo poco, disfrutemos lo que hagamos y Dios nos confiara el resto.
Medita en este texto Romanos 9:16 “Así que no depende del que quiere, no del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” y rindámonos a su voluntad y si deseas ora conmigo:
“Dios esperare en su voluntad, en su deseo, en su tiempo, en su lugar, no me apresurare a nada, mi boca no dirá mis decisiones, Ud. Las tomara por mí, me rindo ante Ud. Estoy aquí para cuando Ud. quiera, para donde Ud. desee llevarme, rindo mi voluntad y mis deseos a Ud. voy asirme de su voluntad y no la soltaré y confiaré en su misericordia y su Señorío”
Loading...
[...] Mi oración ó ¿nuestra Oración? [...]
Junto en la fe… « Iglesia Bautisa de Whitfield - Ministerio Hispano - Junio 19, 2008 at 7:10 pm